Asunción, 5 nov. – En plena recesión económica del país y estallidos sociales en la región,    la financiación de los partidos políticos ha vuelto al debate público en Paraguay luego de que la Comisión Bicameral de Presupuesto duplicara las partidas previstas para el 2020.

La Comisión, que revisa las cifras antes de su estudio en ambas cámaras, aumentó ese concepto a 55.743 millones de guaraníes (8,7 millones de dólares) de los 32.589 millones (5,07 millones de dólares) asignados por el Gobierno en el proyecto elevado al Parlamento en setiembre pasado.

Esos recursos, distribuidos en aportes para formación de cuadros y subsistencia, y subsidios por gastos operativos y votos logrados, han sido blanco de críticas ante los casos de corrupción que afectan a legisladores y miembros de la clase política.

A ello se ha sumado la desaceleración que experimenta la economía paraguaya, que cerrará el 2019 con un crecimiento del 0,2 %, por debajo del 1,5 % vaticinado a mitad de año, en medio de un contexto regional desfavorable, según el Banco Central.

Una de las voces contra el aumento del aporte a los partidos es Ciudadanos Autoconvocados Comisión Escrache (CAC), plataforma que tiene como arma el repudio ciudadano para presionar a políticos imputados a presentar su dimisión.

Esther Roa, de esa plataforma, dijo a Efe que no es concebible que el Congreso solicite a algunos ministerios que se ajuste el cinturón en el presupuesto y, por contra, acuerden mayores fondos para los partidos.

“Queremos saber cómo es que el Congreso está instando a las instituciones publicas a no pedir aumentos porque el Estado está en déficit, cómo es que ellos justifican los subsidios a los partidos políticos, es incongruente”, dijo Roa.

Roa afirmó que en Paraguay el presupuesto público “siempre favorece al sistema político, no al sistema social que es lo que necesitamos”.

“Sería bueno que la ciudadanía tome conciencia de lo que significa el presupuesto del Estado y ojalá que haya grupos sociales que puedan acompañarnos porque como sociedad civil nos inquieta y nos duele todo lo que pasa”, expresó Roa.

La activista se mostró convencida de que esos aumentos serán refrendados tanto por Diputados como por el Senado en los debates que deberán finalizar antes de fin de año, como prevé la ley del presupuesto.

Enfatizó que los paraguayos descontentos deberían hacer como los chilenos o los ecuatorianos, que salen a las calles para resolver “aquello que les molesta, ésa es la única forma de frenar los abusos”.

“Estamos esperando un detonante, atentos a cada acción de los políticos en contra de la ciudadanía para que la gente se vuelque a las calles”, indicó Roa.