Abdo Benítez cree que Paraguay saldrá “airoso” de caso ante CorteIDH

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Presidente Paraguayo: Mario Abdo Benítez

El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, dijo este viernes que guarda esperanzas de que “Paraguay pueda salir airoso” de la demanda contra el Estado por un supuesto caso de torturas tratada en audiencia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), con sede en Costa Rica.
Abdo Benítez fue el primer mandatario de un país que se personó como observador en una audiencia de la CorteIDH, que el jueves trató la denuncia de dos activistas de izquierda, hoy asilados en Brasil, que denunciaron haber sido torturados y secuestrados en 2002 por agentes policiales.
“Creo que dimos un paso significativo y podemos tener esperanzas de que el Paraguay pueda salir airoso”, dijo Abdo Benítez esta noche a los medios a su llegada al aeropuerto internacional de Asunción.
El presidente también tuvo palabras de agradecimiento para los representantes de la defensa del Estado paraguayo y su trabajo para “desvirtuar los argumentos” de los demandantes, los paraguayos Juan Arrom y Anuncio Martí.
También señaló que en esa audiencia, los jueces de la CorteIDH tuvieron mayor información sobre lo que significó el secuestro de María Edith Bordón, la mujer secuestrada supuestamente por miembros del partido de izquierda Patria Libre, al que pertenecían Arrom y Martí.
“Reitero mi agradecimiento y mantengámonos unidos los paraguayos. Este debe ser un tema que nos una a todos”, dijo el presidente.
Abdo Benítez estuvo presente el jueves durante toda la audiencia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, evento que se extendió por unas 10 horas.
En la audiencia el presidente se hizo acompañar de una comitiva gubernamental de alto nivel y de personas víctimas de secuestros en su país como la propia Bordón.
El caso se relaciona con la supuesta responsabilidad del Estado de Paraguay por la alegada desaparición temporal y torturas sufridas por Arrom y Martí.
La demanda señala que estas personas fueron desaparecidas entre el 17 y el 30 de enero de 2002 por agentes estatales, quienes aparentemente los interrogaron sobre sus actividades políticas y los torturaron para que se declararan culpables del secuestro de Bordón, nuera del exministro de Hacienda Enzo Debernardi.
El Estado paraguayo asegura que esa versión es falsa y que los denunciantes tienen como objetivo obtener un beneficio económico y evadir los cargos por secuestro.