Asunción, 27 dic. – Este viernes, Kamba Cua, una de las tres comunidades de afroparaguayos que luchan por la conservación de su cultura, convocó a un ritual en honor a su santo patrono, San Baltazar, como anticipo de la fiesta del seis de enero, que coincidirá con el bicentenario de la llegada a ese lugar de sus antepasados desde Uruguay.

Miembros del Grupo Tradicional San Baltazar se encargaron de invitar a esa celebración con sus danzas y percusión en la sede de la Secretaría Nacional de Turismo, donde se dio a conocer el programa de actos que tendrá lugar en esa comunidad, en la localidad de Fernando de la Mora, vecina a Asunción.

Una celebración que tendrá un sabor especial al cumplirse 200 años de la llegada a ese emplazamiento de sus antepasados, los lanceros que en 1820 acompañaron al exilio al general uruguayo José Gervasio Artigas(1764-1850).

Y que a partir de entonces se conoce como Kamba Cua, cueva de negros, en guaraní, el segundo idioma oficial de Paraguay, junto al español, y donde ahora viven unos 700 vecinos que descienden de aquellos lanceros.

Los festejos patronales comenzarán el 6 de enero, Día de Reyes, con una misa en la Capilla y un festejo para todos los niños de la comunidad y zonas aledañas, explicó Díaz, del Grupo Tradicional San Baltazar,

Pero el acto central será el día 11 con el tradicional festival que se caracteriza por los bailes de los grupos de ballet ataviados con uniformes con los colores que identifican la capa de San Baltazar: rojo y amarillo.

“Es lo que siempre nos preguntamos, por qué seguimos haciendo todo esto, el festival, el homenaje al santo, pero si lo dejamos de hacer vamos a perder nuestras tradiciones”, dijo a Efe Lourdes Díaz, promotora cultural de la comunidad.

Díaz expresó que las celebraciones se vuelven cada año cuesta ante la escasez de medios económicos y la poca respuesta de las instituciones para cubrir los gastos que genera el festival.

“Cada año nos cuesta más. Hay personas que vienen a ayudar y nos dicen que esto no deja ganancia monetaria, pero si lo dejamos de hacer nuestras tradiciones van a desaparecer y lo seguimos haciendo para que se perpetúe”, resaltó.

Kamba Cua es uno de los tres grupos afrodescendientes que existen en Paraguay junto con Kamba Kokue, en Paraguarí, a 60 kilómetros al sur de Asunción, y Emboscada, a 35 kilómetros al norte de la capital.

Las dos últimas son comunidades de afrodescendientes más antiguas, se cree que formadas a partir de los esclavos traídos a Paraguay que luego fueron recuperando su libertad.

A pesar de que no se ha contabilizado la cifra exacta de afrodescendientes en Paraguay, desde el Gobierno calculan que puede haber cerca de 11.000.

“Hay muchas personas que no saben que tienen raíces africanas porque no hay ninguna investigación, pero es probable que cuando tengamos una ley de afrodescendientes se avance en esto”, refirió Díaz.

El Congreso paraguayo comenzó a tratar el pasado octubre un anteproyecto de ley para reconocer a la población afrodescendiente como una minoría étnica, tras cinco años de desarrollo.

El anteproyecto busca también tipificar los delitos de odio contra los colectivos de afrodescendientes, lo que permitiría por primera vez aplicar penas de hasta cinco años de prisión a las personas que atenten contra sus derechos individuales por motivos raciales o étnicos.