Asunción, 8 oct. – Este martes el Gobierno paraguayo anunció el cierre financiero de la ampliación de la principal ruta comercial del país, que une la capital con Ciudad del Este, segunda urbe y fronteriza con Brasil, a un costo global de 520 millones de dólares, a cargo de un consorcio liderado por la española Sacyr.

“Es un día importante, Paraguay ha cerrado una estructura financiera bajo el sistema de Alianza Público Privada (APP) con el consorcio Rutas del Este para financiar la duplicación de las rutas II y VII”, afirmó a periodistas el ministro de Hacienda, Benigno López.

Se trata de 150 kilómetros de carreteras de doble carril desde el cruce de San Bernardino, 40 kilómetros al este de Asunción, hasta enlazar con el tramo que procede del este del país hasta la medianera ciudad de Caaguazú, informó, por su parte, Luis Pettengil, de Rutas del Este, integrada por la constructora paraguaya 8A y Sacyr.

El empresario dijo tras una reunión con el jefe de Estado, Mario Abdo Benítez, junto con los ministros de Obras Públicas, Arnoldo Wiens, y de Hacienda, que el trayecto incluirá tres viaductos, con lo que se reducirá a tres horas y media el tiempo de recorrido a Ciudad del Este fuera del tramo entre San Bernardino y la capital paraguaya.

Actualmente, los 320 kilómetros entre Asunción y la frontera este del país se lleva a cabo entre seis a siete horas debido al atascado tráfico en la carretera de entrada y salida hacia Brasil, principal socio comercial de Paraguay, uno de los más atrasados en infraestructura vial de la región.

Pettengil explicó que el costo global de la obra, puesta en marcha desde agosto pasado, asciende a 520 millones de dólares, de los cuales casi 300 millones serán cubiertos con bonos del Estado paraguayo, mientras que el resto serán financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

“El Consorcio del Este tiene un capital para la construcción que recuperará en 30 años (de concesión) y el cobro de peaje”, detalló el empresario, al explicar que las obras, emprendidas en el formato de Alianza Público Privada (APP) deberán concluir en 36 meses.

Por su parte, López señaló que el Estado comenzará a desembolsar “una vez que terminen las obras”, cuya principal característica es que “tienen un precio fijo” con riesgos para la constructora, por lo que “muchos países escogen este tipo de soluciones” viales.

El ministro destacó que uno de los beneficios de la obra es que se tendrá “la ruta duplicada del principal flujo comercial de Paraguay” a menos de la mitad del tiempo que se emplea en la actualizad para llegar a la frontera o los centros de consumo o comercialización.

“Desde el punto de vista económico es una noticia buena para no decir excepcional y habla también a las claras del trabajo coordinado con el sector privado y la banca de inversión”, refirió López.