Crisis que sacudió Paraguay e incendió el Congreso fue hace dos años

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Colectivos de empleadas domésticas de Paraguay salieron este sábado a la calle con motivo de la celebración del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar para repartir octavillas entre la ciudadanía, en las que reivindican que se instaure por ley el salario mínimo para su profesión.
Las trabajadoras se situaron junto a la Costanera de Asunción, lugar de paso de cientos de personas en los días festivos, para visibilizar los problemas laborales que atraviesan e informar sobre la diferencia salarial a la que se enfrentan.
La reivindicación se ha producido apenas dos semanas después de que el Senado aprobara por unanimidad el proyecto de ley que les garantiza el 100 % del salario mínimo, unos 350 dólares, y no un porcentaje de ese sueldo como hasta ahora.
Sin embargo, esta norma, que afecta a los derechos laborales de un colectivo de más de 230.000 mujeres, todavía tiene que ser ratificada por la Cámara de Diputados, donde será tratada de nuevo.
La secretaria general del Sindicato de Trabajadoras del Servicio Doméstico de Paraguay, Marciana Santander, explicó a Efe que tienen confianza en que la ley salga definitivamente adelante, ya que supondría un importante cambio en sus condiciones de vida.
Santander denunció que la imposibilidad de cobrar el salario mínimo les impide, por ejemplo, acceder a créditos hipotecarios, ya que las entidades bancarias no se los aprueban.
Además, la secretaria general del sindicato recordó que con ese sueldo tan bajo tienen muchas dificultades para poder cubrir el coste de los alimentos en el supermercado o los gastos escolares de sus hijos.
Ante esa situación, hoy han optado por hacer un ejercicio de visibilización con la ciudadanía que les permita informar directamente a los empleadores de trabajo doméstico sobre su situación de precariedad laboral.
Además, con esta reivindicación también persiguen aumentar el número de mujeres afiliadas en los distintos sindicatos del sector doméstico y ganar más fuerza mediática.
“Tenemos boletines para entregarles a la gente e informarles de que las trabajadoras domésticas también se merecen un salario digno”, añadió Santander.
Las trabajadoras domésticas de Paraguay continúan con una lucha laboral que en 2015 ya les permitió que se aprobara por ley una jornada laboral máxima de ocho horas y el pago de las horas extraordinarias.