Dudas sobre calidad del arbitraje paraguayo debido a un gol ‘fantasma’ durante torneo

0
40

El gol ‘fantasma’ que anotó San Lorenzo en la última jornada del torneo Apertura paraguayo ha sembrado un mar de dudas sobre la calidad del arbitraje en el fútbol de este país, después de que la imagen del balón un metro fuera de la portería haya recorrido las redes sociales y los programas de televisión del continente.
El disparo de Sebastián Fernández, que mandó la pelota contra el larguero y después rebotó fuera de la línea de gol, tiene un efecto directo en la clasificación ya que supuso el empate 1-1 ante Cerro Porteño, que el miércoles perdió una oportunidad de recortar puntos en la pelea por el título con Olimpia cuando restan solo tres jornadas para el final del campeonato.
El error, que le ha costado una suspensión temporal al árbitro del partido, Cristian Aquino, y a su asistente Diego Silva, ha reabierto el debate sobre la profesionalidad de los colegiados en el fútbol paraguayo, donde se ven obligados a compaginar su trabajo con otros empleos.
Los 325 dólares que cobra un árbitro con licencia de la FIFA por dirigir un encuentro en la primera división paraguaya o los 244 que recibe un asistente no les permiten dedicarse exclusivamente al mundo del fútbol ni dedicar más tiempo a su reciclaje.
En el caso de los que únicamente cuentan con carné para dirigir partidos locales, el monto se reduce a 284 dólares por encuentro para los árbitros principales y 195 para los jueces de línea.
A pesar de las disculpas públicas que han pedido tanto Aquino como Silva, la polémica se suma a una lista de errores arbitrales que se han sucedido a lo largo del Apertura y que han reavivado las críticas de los aficionados.
Solo en la última jornada, la dirección de árbitros de la Asociación Paraguaya de Fútbol ha identificado otros dos fallos trascendentales en forma de dos penaltis que no se pitaron en el polémico partido entre Cerro Porteño y San Lorenzo y en el duelo entre Olimpia y Deportivo Capiatá del mismo día, que terminó con empate a dos goles.
“Ayer tuvimos dos partidos donde el rendimiento de los árbitros no fue el mejor”, admitió el jueves el director del departamento de árbitros, el exárbitro internacional argentino Horacio Elizondo, que se vio obligado a comparecer ante los medios después de la polémica del gol ‘fantasma’.
El error arbitral también ha provocado un endurecimiento en la crisis institucional que enfrenta a la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) y a Cerro Porteño, que desde el inicio de la temporada viene denunciando la influencia de los fallos en sus resultados deportivos.
Tras el polémico gol, el presidente de Cerro Porteño, Raúl Zapag, pidió la cabeza del presidente de la APF, Robert Harrison, a quien hizo responsable de una actuación de los árbitros que calificó como un “objeto de burla en todo el mundo”.
Zapag, quien ya había cargado en anteriores ocasiones contra la APF por el desempeño de los colegiados, denunció una “sistemática persecución” hacia su club y aseguro que hay una “decena de antecedentes recientes”.
La polémica ha alcanzado el fútbol paraguayo cuando quedan apenas ocho meses para que se incorpore de forma oficial el videoarbitraje en el próximo torneo Apertura que arrancará a principios de 2020.
Precisamente, tanto la validación de los goles como la sanción de los penaltis son dos de las jugadas que el VAR deberá revisar en todos los partidos, siguiendo el modelo que se aplicó en el último Mundial de fútbol de Rusia 2018.
Sin embargo, la tarea pendiente para los próximos meses seguirá siendo la formación de los 30 árbitros que actualmente dirigen encuentros de primera división en Paraguay y que necesitarán nociones teóricas y prácticas para aprender a aplicar correctamente el videoarbitraje.
Como parte de esa formación, desde la APF han preparado un programa que comenzará con una capacitación teórica, para después llevar a cabo la simulación de varios encuentros y finalmente realizar una prueba de fuego en partidos no oficiales.
Si bien la llegada del VAR es una herramienta precisa para revisar los goles fantasma o los fueras de juego, las experiencias en otras ligas europeas como la española o la alemana hacen prever que las polémicas arbitrales y los debates mediáticos no desaparecerán del fútbol paraguayo después de 2020.