El 48 % del contrabando que ingresa a Brasil desde Paraguay se da por el comercio ilegal de cigarrillos, que le causa pérdidas al país por 146,3 millones de reales (unos 44,3 millones de dólares) al año, según expertos que participaron hoy en un seminario en la frontera entre ambos países. El presidente del Instituto Brasileño de Ética en los Negocios (ETCO), Edson Vismona, uno de los conferenciantes en el encuentro “Mercado ilegal: la amenaza del crimen trasnacional en el Cono Sur”, atribuyó el gigantesco ingreso ilegal de tabaco en Brasil a las diferencias tributarias entre ambos países. Los cigarrillos paraguayos llegan a Brasil mucho más baratos porque el impuesto sobre el tabaco en Paraguay es del 16 %, la quinta parte del que cobra Brasil (80 %), lo que significa que “si un paquete de cigarrillos en el comercio formal cuesta entre 5 y 7 reales (unos 1,5 a 2 dólares), los de contrabando se consiguen casi por la mitad”.

Para Vismona, el contrabando de cigarrillos en la frontera trabaja de la mano con la delincuencia organizada trasnacional y genera una serie de delitos conexos que van desde el narcotráfico hasta el tráfico de armas, pasando por trabajo esclavo y lavado de dinero, entre otros, para los cuales hace falta intensificar el “cooperativismo activo” entre las naciones. “No existe una acción criminal que se desenvuelva sola, siempre está integrada por otros delitos y para enfrentarla, los países deben trabajar unidos, haciendo labores de inteligencia y conversando todo el tiempo”, aseguró a Efe el directivo de ETCO. “La frontera tiene que ser espacio de unión”, puntualizó el dirigente empresarial en el seminario realizado en la triple frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina y que contó con la participación de representantes de los tres países.

Problemáticas como no contar con estadísticas consistentes sobre el mercado ilegal en el Cono Sur ni con los adecuados análisis que permitan armar un correcto mapa de este flagelo en la región han impedido que sea efectiva la lucha contra los mercados ilegales, según los participantes en la cita. Así lo aseguró a Efe Juan Félix Marteau, abogado argentino experto en criminalidad financiera, quien agregó que sin “una adecuada articulación de los mecanismos de inteligencia, de seguridad y de justicia penal”, la lucha va a ser en vano. No obstante, la lucha contra el mercado ilegal también necesita incluir al sector empresarial, que es uno de los más afectados por el contrabando.

Sergio Piris, vicepresidente de la Asociación Civil Antipiratería de Argentina, señaló a Efe que se tiene que fortalecer el trabajo conjunto de los gobiernos con los sectores empresariales y las organizaciones sociales porque la competencia desleal “destruye el comercio, desalienta la inversión y promueve el desempleo”. “El sector público ve con cierto prejuicio a las grandes empresas y el gobierno debe tratar de integrarse con ellas para luchar contra el crimen organizado”, precisó. Otro factor que no se ha tenido en cuenta es que la lucha contra el contrabando siempre está enfocada hacia la protección del mercado formal pero se descuida “ante lo más esencial” que es el ciudadano del común. Por eso, para Javier Uribe, subdirector de Fiscalización de Aduanas de Chile, “es importante desarrollar el tema de la prevención y de la educación con el ciudadano de a pie, y hacer énfasis en los efectos negativos del contrabando para generar consciencia sobre este flagelo”.