En Paraguay, un grupo armado indígena se atribuye al asesinato de un brasileño

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Un grupo armado que estaría formado por indígenas, y hasta ahora desconocido por las autoridades paraguayas, se atribuyó el asesinato esta noche de un ciudadano brasileño que administraba una explotación agropecuaria en el este de Paraguay, informaron hoy las Fuerzas Armadas del país sudamericano.
Unos veinte hombres que portaban armas largas y cortas y presuntamente pertenecientes a la “Brigada Indígena contra Matones de Estancia”, asaltaron la noche del lunes la finca, ubicada en los alrededores de la ciudad de Pedro Juan Caballero, en la frontera con Brasil.
El grupo tenía como objetivo matar al administrador, identificado como Avelino Camargo, según el comunicado del Comando de Operaciones de Defensa Interna.
De acuerdo con la fuente, los agresores manifestaron al personal de la estancia que “llegaron al lugar para ajusticiar al administrador”.
Asimismo quemaron diversa maquinaría agrícola, tractores, dos camionetas y varias dependencias de la hacienda.
Las Fuerzas Armadas agregaron que entre los atacantes había varías personas con “rasgos indígenas”, que como el resto de los asaltantes iban a cara descubierta y vestidos con uniformes de camuflaje.
Antes de darse a la fuga, el grupo dejó varios panfletos firmados por la “Brigada Indígena contra Matones de Estancia”, un grupo del que no se tenían informaciones hasta la fecha.
Algunos medios locales relacionaron a este grupo con la guerrilla Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que tiene antecedentes de ataques a estancias agrícolas que utilizan productos agrotóxicos en sus plantaciones de soja.
Esa posible relación surgió ante la supuesta participación en el ataque de Osvaldo Villalba, uno de los líderes del EPP que habría sido identificado por algunos trabajadores de la estancia.
Muchas de las estancias propiedad de ciudadanos brasileños tienen como peones a miembros de comunidades indígenas de Paraguay.
El EPP se financia a través de secuestros, que en los últimos años han tenido como objetivo a miembros de las comunidades menonitas del norte de Paraguay, donde opera la guerrilla.
La semana pasada se cumplieron cinco años del secuestro por parte del EPP del suboficial de la Policía Nacional Edelio Morínigo, de quien no se tienen noticias desde entonces.
El Gobierno tampoco tiene datos sobre el ganadero Felix Urbieta, que fue secuestrado en octubre de 2016 por una facción escindida del EPP.