Asunción, 8 oct.- Julio Ullón, exjefe del Gabinete Civil paraguayo, aceptó que renunció a su cargo por las supuestas informaciones falsas divulgadas en su contra luego de que se le responsabilizara de la visita oficial que realizó un falso directivo de Lamborghini, lo que generó críticas y bromas en internet.

Asimismo, Ullón negó en un comunicado su participación en empresas que fueron ganadoras de licitaciones del Estado durante el año que estuvo al frente del Gabinete Civil, tal y como publicaron algunos medios.

Ullón, cuya salida del Gobierno no fue oficialmente anunciada, detalló que presentó su dimisión el pasado 1 de octubre a raíz de “campañas mediáticas que provocaban incomodidades en el normal devenir de sus procesos administrativos”.

El exfuncionario fue señalado por algunos medios como el responsable de que Abdo Benítez recibiera en el Palacio de Gobierno al empresario mexicano Jorge Fernández, que fue presentado a los medios como primer ejecutivo de la automotriz Lamborghini en Latinoamérica y habló de posible inversiones.

El escándalo surgió un día después, al conocerse que Fernández estaba desvinculado de la empresa italiana y que además la automotriz interpuso demandas en Estados Unidos e Italia contra el empresario.

Al respecto, Ullón, en un escrito a la opinión pública de refutación de “calumnias”, explicó que el “pedido de audiencia del supuesto responsable de la firma Lamborghini no ingresó por el Gabinete Civil”, y señaló que ese tipo de tramites se hacen a través de la Secretaria Privada de la Presidencia.

Tras ese incidente, objeto de parodias y memes en las redes, algunos medios locales relacionaron a Ullón con la empresa Intec Ingeniería, a la que se adjudicó una licitación de obra para la estatal eléctrica Ande.

En ese sentido, Ullón reconoció haber sido accionista de Intec, pero puntualizó que vendió sus acciones en mayo de 2018, cuando fue confirmado en el cargo de Jefe de Gabinete de Abdo Benítez.

Ullón también salió al paso de los “calumniadores” que aludieron a su supuesta participación en la firma entre los Gobiernos de Paraguay y Brasil de un acta de compra de energía de la represa de Itaipú, compartida por ambos países.

El documento, que se acordó en mayo, pero no se hizo público hasta finales de julio, provocó la mayor crisis política de la Presidencia de Abdo Benítez, que estuvo cerca del juicio político y respondió con las renuncias del canciller Luis Alberto Castiglioni y otros altos funcionarios.

Ullón admitió que entonces era parte de la Mesa de la Política Energética, pero que el acta firmada entre Ande y la estatal brasileña Eletrobras no pasó por esa instancia al “no ser el lugar de tratamiento de este tipo de instrumento bilateral”.