Asunción, 18 may (EFE).- Horacio Cartes deja en el tramo final de su Gobierno una polémica impronta en su política exterior con el traslado a Jerusalén de la embajada paraguaya en Israel, una decisión tildada de unilateral y que no ha contado con el aplauso del equipo de Mario Abdo Benítez, el presidente electo.

Cartes ya hizo historia en 2016 al convertirse en el primer presidente paraguayo en visitar Israel, donde fue recibido por el primer ministro, Benjamín Netanyahu.

Sin embargo, y teniendo en cuenta ese impulso en las relaciones bilaterales, destaca la poca transparencia del Ejecutivo al comunicar el traslado de embajada, que está previsto sea inaugurada el lunes con la presencia de Cartes.

Así como la falta de explicaciones sobre los motivos de esa decisión, que convertirán a Paraguay en el tercer país en trasladar su embajada a Jerusalén, después de Estados Unidos y Guatemala.

Tampoco tuvo información directa Abdo Benítez, el vencedor de las elecciones de abril y de la misma formación que Cartes, el conservador Partido Colorado.

Abdo Benítez reconoció esta semana que desconocía las claves de la decisión de Cartes y reiteró que no había sido informado del cambio de la representación diplomática.

Un corte en la comunicación que se produce precisamente cuando el Gobierno saliente y el entrante trabajan codo a codo para llevar a buen puerto la transición política de cara al 15 de agosto, fecha de investidura del presidente electo.

En realidad, a la hora de informar del cambio de embajada, el Gobierno paraguayo ha estado a remolque del de Israel, que fue el primero en divulgar ese traslado y después la fecha de apertura de la legación.

A falta de mayores detalles por parte de la Presidencia o de la Cancillería, que se limitó a confirmar el traslado en un escueto comunicado, quedan versiones como las de Luis Alberto Castiglioni, que desempeñará como canciller en el gabinete de Abdo Benítez y que señaló que se trató de una decisión “unilateral” de Cartes.

Castiglioni opinó además que Cartes debía de haber conversado sobre esa decisión con Abdo Benítez al tratarse de un tema delicado y de “consecuencias geopolíticas”.

Sobre esas consecuencias, Héctor Lacognata, que desempeñó como canciller entre 2009 y 2011, dijo a Efe que Paraguay se coloca al “margen del derecho internacional” con el traslado de la legación diplomática.

Paraguay se pone al margen del derecho internacional y en el foco del conflicto en Medio Oriente, cuando veníamos manteniendo una actitud prudente y acompañando las decisiones de Naciones Unidas”, declaró Lacognata, canciller durante el Gobierno de Fernando Lugo.

De acuerdo con Lacognata, se trata además de una política exterior inconsistente y contradictoria, teniendo en cuenta que en 2011, bajo el Gobierno de Lugo, Paraguayreconoció a Palestina como un Estado libre e independiente con las fronteras del 4 de junio de 1967.

Lacognata, próximo al Frente Guasu, la concertación de izquierda de Lugo, señaló además que Paraguay se adentra de forma innecesaria en un conflicto del que se ha mantenido alejado y en un equilibrio que le ha permitido mantener buenas relaciones con Israel y con los países árabes.

“Nos fuimos a comprar un problema. Paraguay históricamente ha estado alejado del conflicto palestino y en este momento se mete con su delegación de embajada en el núcleo del conflicto”, agregó.

Lacognata no descartó que la medida de trasladar la embajada a Jerusalén pueda ser revocada por el Gobierno de Abdo Benítez, quien hasta la fecha se ha limitado a decir que analizará con “madurez” esa decisión.

Esta semana Abdo Benítez, que se encuentra en pleno proceso de formación de su futuro Gobierno, se entrevistó con el embajador israelí en Paraguay, Zeev Harel, quien no dio muchas pistas sobre la reunión y anunció la invitación para que el presidente electo visite Israel en 2019.

Quien lo hará antes será Cartes, que tiene previsto asistir el lunes a la inauguración de la nueva embajada.

Ello en la recta final de una legislatura en la que Israel ha estado en la agenda exterior de Cartes, como primer mandatario en viaje oficial a ese país y ahora como responsable del trascendental cambio de embajada