Asunción, 28 oct.- Euclides Acevedo, dijo que el Gobierno no cesará en la depuración de la Policía Nacional tras la detención de 21 agentes del cuerpo, que supuestamente daban protección a un jefe narco expulsado a Brasil la semana pasada.

La cifra de detenidos ascendió a medida que se completó la orden de detención para esos 21 agentes, que presuntamente recibían sumas de dinero para no obstaculizar las operaciones de Levi Adriano Felicio, señalado como un importante distribuidor de droga para las bandas criminales brasileñas Primer Comando de la Capital y Comando Vermelho.

“Esta detención de 21 policías es una clara señal de que se va a seguir el proceso de desinfección porque la ley no se negocia y va para todos”, dijo Acevedo en una rueda de prensa junto a otros altos responsables de la seguridad y del Ministerio Público.

En el mismo sentido se manifestó el jefe de la Policía Nacional, el comisario general Francisco Resquín, al asegurar que el organismo no va “a tolerar ninguna complicidad policial con el crimen organizado”.

“Que esto sea un ejemplo para todos los policías, de que vamos a investigar todos los casos en que los policías estén involucrados tanto con el crimen organizado como con los crímenes comunes”, añadió Resquín.

De acuerdo con la Fiscalía, se sospecha que los detenidos proporcionaban información policial privilegiada a la red de Felicio, que fue arrestado en un exclusivo departamento de Asunción antes de ser expulsado a Brasil.

El procedimiento se extendió a Asunción y otras localidades como Ciudad del este, segunda urbe del país, con el apoyo de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad).

La Fiscalía ha realizado este año varias operaciones contra el narcotráfico que se saldaron con detenciones de policías por su presunta implicación con esas redes.

La última a finales del mes pasado, con el arresto de nueve agentes de la Policía Nacional sospechosos de formar parte de diversas redes internacionales del narcotráfico por tráfico ilícito de drogas y delitos afines.