Paraguayos convierten su tradicional chipa en un medio de ayuda para la niñez

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Vista de chipas en preparación este viernes, durante el Día Nacional de la Chipa, en Asunción (Paraguay).

Paraguay celebró este viernes su Día Nacional de la Chipa, un panecillo de consumo ineludible en el país y que en Asunción se vendió con fines solidarios para ayudar a más de 5.000 niños y adolescentes de escasos recursos de dos centros comunitarios.

Estos panecillos con forma de argolla, elaborados con almidón, queso, huevos, leche, sal, aceite, grasa vegetal y anís, se venden a diario desde primera hora de la mañana en todos los rincones de Paraguay, desde las calles de las principales ciudades hasta los cruces y los peajes de las rutas.

Su arraigo en la cultura del país y en la dieta de los paraguayos llevó al Congreso de los Diputados a aprobar en 2014 la celebración del Día Nacional de la Chipa el segundo viernes de agosto y fue declarada de interés nacional y patrimonio culinario de Paraguay.

Sin embargo, es esa instalación de la chipa como seña de identidad paraguaya la que hace que esa fecha pase inadvertida para los ciudadanos, por lo que la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) instaló este viernes un puesto de venta en la calle Palma, centro de Asunción.

Así, desde la mañana un grupo de chiperos de Coronel Bogado, en el sureño Departamento de Itapúa, comenzaron a amasar y hornear chipas para que los transeúntes se sumaran a este “Día nacional de nuestra chipa solidaria por la niñez”, por 5.000 guaraníes la unidad, menos de 1 dólar.

La presidenta de la Asociación de Chiperos de Coronel Bogado, Yanina Galeano, comentó a Efe que la venta en esta jornada estaba siendo “espectacular”.

“Estamos muy contentos porque a la gente le gusta el producto”, dijo Galeano, con una mesa con cestos de chipas tradicionales y rellenas de queso a su espalda.

Galeano aprendió el oficio de su padre y desde entonces se dedica a la elaboración de chipas, un trabajo “bastante sacrificado” que no entiende de días festivos, descanso o estaciones del año.

Esta joven, al igual que “el 80 o 90 % de todos los habitantes” de Coronel Bogado se dedica a la producción de chipa, con hornadas diarias de entre 1.000 o 2.000 unidades de estos panecillos.

“Esto se origina en la época en que el tren pasaba por Coronel Bogado (principios del siglo XX) y se volvió famosa por las chiperas que se subían en el tren y preparaban las chipas tradicionales”, relató la presidenta de la asociación.

Aunque la chipa se come en cualquier época del año, su consumo es más habitual en Semana Santa, cuando las familias se reúnen para cocinar.

Ese es uno de los recuerdos que compartió con Efe Santiago Cabral, uno de los cientos de compradores que hoy adquirieron su chipa en el puesto de Yanina Galeano.

Para Cabral, la chipa es algo que “nunca pasa de moda” y “se sigue manteniendo la tradición”.

“Es algo típico y hoy que es el Día Nacional se quiere intensificar eso; dar un mensaje de que es paraguayo, es lo típico y cada turista que visita el país sí o sí tiene que conocer”, apuntó.

Cabral no dudó en compartir fotos de este alimento en sus redes sociales mientras contaba a Efe que de pequeño ayudaba a su abuela “con la leña para el tatakua (horno de ladrillo)” para preparar la chipa.

Otros compradores, como Juana Ibáñez, conocieron que hoy era el día de la chipa gracias a los medios.

“He visto en la tele, por la televisión me enteré de que era el día de la chipa y vine por acá cerca y paso para aprovechar y comprar”, señaló Ibáñez a Efe.

Ibáñez recordó que la chipa es “un producto típico paraguayo” y si bien va innovando y existen variaciones, ella prefiere “la chipa tradicional porque es más liviana”, y esa era la que esperaba que saliera del horno para degustarla.

Algunos estudiosos ubican el origen de la chipa en las Reducciones Jesuíticas, los pueblos creados para albergar a los nativos guaraníes por la orden de San Ignacio a partir del siglo XVII en Paraguay y partes de Brasil y Argentina.