Asunción, 8 feb . – Dos presuntos integrantes del Primer Comando Capital (PCC) fueron capturados en Paraguay, como parte de un operativo que las autoridades desplegaron a mediados de enero tras la fuga de 75 presos de ese grupo criminal brasileño de un penal de una ciudad fronteriza con Brasil.

Con esta captura ya son trece los presos detenidos tras la masiva fuga de una cárcel de la ciudad paraguaya Pedro Juan Caballero, que según las autoridades se produjo con la colaboración de carceleros y la dirección del penal.

Celso Alvarenga y Hugo Pizurno, ambos paraguayos y presuntos miembros del PCC, fueron arrestados en la noche de este viernes en un operativo conjunto de la Fiscalía y la Policía Nacional, que rodearon un edificio de apartamentos en un barrio de la ciudad.

En el procedimiento también fue detenido el brasileño Joel Alves, que cuenta con antecedentes penales pero que no cumplía condena en esa penitenciaria en el momento de la fuga, según informó del Ministerio del Interior.

Alvarenga estaba condenado por robo agravado y Pizurno por tráfico de drogas y homicidio doloso, señaló la fuente.

En el allanamiento se incautaron una decena de teléfonos celulares y tres radios walkie, añadió el ministerio.

La mayoría de los presos capturados tras esa fuga fueron detenidos en territorio paraguayo, excepto uno que fue arrestado en Brasil.

Tras la fuga se encontró un túnel de unos quince metros por el que habrían escapado los reclusos, si bien algunas fuentes dentro del propio Gobierno aseguraron que muchos de ellos podrían haber huido por la puerta principal.

En las afueras había además un destacamento militar, institución desplegada en el perímetro de las cárceles tras declararse la emergencia penitenciaria, tras varios motines organizados por presos del PCC.

El Gobierno reconoció que la corrupción del sistema carcelario explica esa fuga, junto a fallos de inteligencia, ya que el Ministerio de Justicia alertó meses antes de la existencia de un plan de evasión de presos del PCC en esa cárcel.

Un total de 32 funcionarios penitenciarios de ese centro de reclusión, entre ellos el director y el jefe de personal, fueron detenidos e imputados por los delitos de liberación de presos, frustración de la ejecución penal y asociación criminal.