Presidente de Paraguay rinde cuentas de un año “especialmente difícil”

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El presidente de Paraguay Mario Abdo Benítez (i) y su esposa Silvana Lopez (d) llegan este lunes a la sede del Congreso Nacional en Asunción (Paraguay). Abdo Benítez pronunció ante el Congreso su primer informe de gestión en un año que calificó de "especialmente difícil" a causa del contexto económico regional y de las fuertes lluvias, que golpearon la producción local y dejaron miles de desplazados.

El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, pronunció este lunes ante el Congreso su primer informe de gestión en un año que calificó de “especialmente difícil” a causa del contexto económico regional y de las fuertes lluvias, que golpearon la producción local y dejaron miles de desplazados.
Abdo Benítez, del conservador Partido Colorado, articuló su discurso a los legisladores en torno a los ejes asumidos el 15 de agosto, cuando tomó posesión de su cargo tras ganar las elecciones de abril de 2018: economía, desarrollo social, educación, salud e infraestructuras.
El mandatario reconoció que existieron “grandes desafíos en esta primera fase del Gobierno” a causa del clima, la crisis en las vecinas Argentina y Brasil y la guerra comercial entre Estados Unidos y China.
Como respuesta a eso, dijo que el Ejecutivo tomó “medidas orientadas a neutralizar los efectos negativos en la dimensión productiva y en la esfera social”, y citó la inversión de unos 1.500 millones de dólares para reactivar la economía.
Sin embargo, pasó por alto la reforma tributaria, un proyecto de su Gobierno enfocado más en simplificar los impuestos que en cambiar el sistema impositivo, y que, según los grupos de izquierda, sigue favoreciendo a los grandes empresarios, con los que se contó hasta el final para su elaboración.
El mandatario tuvo también palabras para las infraestructuras, un campo en el que Paraguay es uno de los países más atrasados del continente.
Se refirió a la construcción de puentes con Brasil para mejorar la conectividad, y la construcción del corredor bioceánico que “permitirá una conexión terrestre entre los puertos del Pacífico y el Atlántico, a través del territorio paraguayo”.
Brasil estuvo también presente en el discurso del presidente, ya que en 2023 los dos países deben negociar los términos del acuerdo del Tratado de la central hidroeléctrica de Itaipú.
Abdo Benítez prometió una “mentalidad estratégica” en esas negociaciones y anunció que estarán a cargo de “un equipo con conciencia plena” que liderará el Ministerio de Relaciones Exteriores y que irá más allá de “la discusión de los montos de nuestras rentas hidroeléctricas”.
También se refirió al respaldo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), que falló a favor de Paraguay en el caso de Juan Arrom y Anuncio Martí, dos activistas de izquierda refugiados en Brasil y acusados en Paraguay del secuestro de la mujer de un empresario.
Ambos, que habían denunciado por torturas al Estado, están a la espera de ser extraditados a Brasil tras perder su condición de refugiados políticos.
En la esfera internacional, Abdo Benítez destacó el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea (UE), cerrado después de 20 años de negociación.
“Es un acuerdo sin precedentes para el Mercosur, para el Paraguay y uno de los mas importantes de la historia para el bien global”, subrayó.
Entre los tantos que se apuntó en este primer año de Gobierno, el presidente nombró la lucha contra el narcotráfico.
“En tan solo nueve meses logramos dar un duro golpe a este negocio criminal con la incautación de 3.500 kilos de cocaína y la destrucción de 317.895 40 kilos de marihuana”, manifestó.
A eso se suman la detención y expulsión de narcotraficantes a sus países, principalmente a Brasil.
“El día que asumí, manifesté que mi lucha contra el narcotráfico, el contrabando y el secuestro no se detendría”, añadió.
La Educación también ocupó buena parte de sus palabras, al igual que la Salud, dos áreas en el punto de mira de la opinión pública y criticadas por su ineficiencia.
Abdo Benítez reconoció que existe un “atraso en infraestructuras” así como en el currículo educativo, con una jornada escolar de cuatro horas diarias que no saca provecho del bono demográfico”.
En Salud, Abdo Benítez expresó que las prioridades de este primer año fueron “ampliación de la cobertura de atención primaria de salud, ampliación de la capacidad de respuesta en terapia intensiva, ordenamiento administrativo y mejora en proceso de logística de medicamentos”.
Como cierre, Abdo Benítez admitió que su Gobierno no va “a solucionar todos los problemas en cinco años”, pero acotó que “vamos a hacer el mejor de los esfuerzos para dejar un país mejor”.