Un preso paraguayo conquista el cinturón del torneo Sudamericano en la cárcel

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El boxeador y reo paraguayo Richard "la Pantera" Moray celebra la victoria ante el boxeador y reo brasileño Carlos De Jesus pelean por el Campeonato Sudamericano de Boxeo este vierns, en la penitenciaría la Esperanza, en Asunción (Paraguay).

El paraguayo Richard ‘La Pantera’ Moray, preso desde hace siete años, se impuso este viernes al brasileño Carlos ‘Caolho’ de Jesús en el torneo Sudamericano de Boxeo, disputado en un cuadrilátero ubicado para la ocasión en la Penitenciaria Industrial Esperanza, adyacente a la superpoblada cárcel de Tacumbú.
‘La Pantera’ subió al ring con una bata roja mientras la conocida canción “Eye of the tiger” animaba a los asistentes, autoridades en su mayoría, sentados junto al ring, en el patio del penal, en esta invernal noche asuncena.
Por la ventanas de la cárcel se asomaban tres o cuatro cabezas por celda para jalear a Moray y pedir que el título sudamericano se quedara en suelo paraguayo.
Moray se aislaba de los gritos de ánimo con los auriculares puestos, mentalizado en noquear a ‘Caolho’ quien, con el único respaldo de su entrenador, aguardaba el comienzo del combate.
La suerte de los púgiles se decidió en un solo ‘round’, con la afición volcada con el paraguayo al grito de “¡Vamos Pantera!” o de otros, más entendidos, que le recomendaban “usá gancho ahí”, en alusión al golpe que debía asestar a su rival.
Las voces llegaban desde los cuatro lados del ring y otras, con eco, se colaban entre los barrotes, con todos los accesos custodiados por policías.
En poco más de dos minutos, ‘La Pantera’ tiró tres veces al suelo a ‘Coelho’ y los jueces vieron claro a quién conceder el cinturón de esta pugna.
“Cualquiera puede. Si yo pude, ¿por qué no puede otro?”, dijo Moray, con un hilo de voz, a los medios que se encaramaron al ring nada más terminar el enfrentamiento.
Sin embargo, reconoció que la presea no era su mayor éxito con aquel triunfo, sino reunir a su familia “después de mucho tiempo”.
Su entrenador, Fabio ‘Potrillo’ Romero, expresó a Efe su satisfacción por el éxito y no ocultó que había tenido “un poco de duda”.
“No quería que entrara muy fuerte a trabajar, pero al esperar siete años para esto, es difícil atajarle. Gracias a Dios, ganó la pelea”, manifestó.
‘Potrillo’, que también preside la Asociación Nacional de Boxeo, empezó a trabajar con los reclusos de Tacumbú hace cuatro años, cuando donó un ring a la Penitenciaria.
Entre su grupo de presos entrenados estaba ‘La Pantera’, del que cita con orgullo sus logros en los torneos nacionales, fruto del talento del boxeador pero, también, de su empeño como entrenador.
Antes de que comenzara el combate, mientras el personal médico se encargaba de revisar el estado físico del púgil, el entrenador charló un rato con Efe acerca este proyecto, en el que atiende a “casi 30 internos” y con el que espera “llegar a todas las penitenciarias del país”.
“Es un deporte muy importante, donde uno puede descargar esa energía que tiene de más en la bolsa, en el entrenamiento… y pueden estar tranquilos”, aseguró.
‘La Pantera’, a punto ya de salir en libertad, forma parte de esos 30 presos que entrenan puntualmente con ‘Potrillo’ y que vio en el deporte una vía de escape, en su caso, de la drogadicción.
“A todas las personas que estuvieron en la misma situación que yo estuve, les digo con esto que sí se puede y que se pueden levantar y brillar”, aconsejó Moray, minutos antes de subir al ring, sin presagiar todavía su triunfo.
Aunque ‘La Pantera’ era la estrella de la noche en la Unidad de la Esperanza, le precedieron en el cuadrilátero otros reclusos que, al igual que él, habían optado por el boxeo para olvidarse de las penurias de la prisión.
Uno de ellos, Bruno Ruiz Díaz, comenzó a entrenar “hace dos meses, porque estaba en un mal momento dentro de la penitenciaría”, según relató a Efe.
‘El Loco’, como se hace llamar en el ring, ingresó en prisión hace cuatro años por un delito de homicidio y vio en el boxeo una forma de levantarse.
“Yo no sé si soy un ejemplo, por la situación en la que me encuentro, pero quiero dar todo lo mejor de mí esta noche y demostrar que sí se puede. Para aquel que cree, todo es posible”, aseveró con optimismo.
El Ministerio de Justicia quiere replicar estos programas en otras cárceles del país, y recurrir al deporte, ya sea boxeo, fútbol, rugby o cualquier otra disciplina, para “la reinserción y la rehabilitación de la persona privada de libertad”, como avanzó a Efe el titular de Justicia, Julio Javier Ríos, presente en el combate.